La primera vez que un jugador se arrima a una mesa de ruleta ( o cuando la ven por primera vez en la pantalla de sus ordenadores), ven lo que no parece más que un rectángulo pintado en negro y rojo sobre un tapete verde, y en la cabecera de la mesa, incrustada, la misteriosa ruleta. Esta ruleta no es más que lo que su propio nombre indica; una ruleta de madera cuyo interior está dividido en 38 casillas que están coloreadas alternando el negro y el rojo, y a su vez numeradas del 1 al 36. Encontramos también dos casillas adicionales numeradas con el 0 y el 00. La ruleta europea cuenta con una casilla menos, ya que no existe casilla alguna para el 00. Los gráficos de la mesa son en realidad la zona de apuestas, y cada casilla negra o roja se corresponde con las casillas de la ruleta. Apostar directamente en una casilla se considera una apuesta directa como hemos visto anteriormente.
Es muy importante mencionar que la zona de apuestas está dividida en 3 columnas de 12 números cada una y con 12 filas de también 3 números. Cada fila recibe el nombre de “calle”. Además de hacer apuestas directas, los jugadores pueden decantarse por apostar una calle, o una esquina (4 casillas contiguas que conforman un cuadrado). Éstas apuestas se denominan apuestas internas. Existe otro tipo de apuestas, las apuestas externas, en donde se combinan las casillas atendiendo a otros factores. Éstas apuestas son las más seguras, ya que en la mayoría de ellas las posibilidades de acierto son del 50%. Los jugadores pueden apostar por lo alto o por lo bajo (a los 18 primeros o últimos números) apuestas del tipo rojo/negro o par/impar. También es posible apostar a las docenas o incluso a columnas enteras de la zona de apuestas.
Para realizar las apuestas los jugadores tan solo tienen que colocar sus fichas en la zona correcta. Las apuestas directas se hacen colocando directamente las fichas sobre las casillas a las que se quiere apostar, o en el caso de apostar a una esquina, en el punto de intersección de las 4 casillas. El resto de las apuestas tienen lugares específicos destinados sobre los que colocar las fichas. Apostar en la ruleta online es incluso más sencillo, y lo único que hay que hacer es situar las fichas con el ratón en el espacio donde se quiere apostar. Una vez que el crupier (el empleado del casino online al cargo de la mesa de juego) decide que ya hay suficientes apuestas, anunciará que no pueden realizarse más y la rueda comenzará a girar.
La ruleta se hace girar en una dirección mientras que la bola gira en el sentido contrario. Tras varias vueltas, la velocidad de rotación de ambas disminuirá y la pelota se detendrá en una casilla. Todas las apuestas asociadas a esa misma casilla, bien en número o en color, se pagarán de inmediato, y dará comienzo una nueva partida. El juego es tan simple como eso. Una vez le ha cogido práctica a la ruleta y a la zona de apuestas, jugar se convierte en algo instintivo. Jugar a la ruleta online es incluso mejor, ya que muchas de las opciones están automatizadas o personalizadas para usted, y además puede encontrar consejos o sugerencias sobre cómo jugar mejor y conseguir una buena estrategia en páginas como ésta que ya están disponibles para todos los jugadores.












